lunes, 27 de abril de 2020

La Familia: Escuela de Vida


En el primer trimestre de este curso escolar nos acercamos a distintos centros educativos de nuestra ciudad y abordamos en formato charla distintas temáticas. Concretamente en esta se pretendía  reflexionar acerca del  papel que desempeñamos padres, madres y personas educadoras en general, vislumbrar las condiciones que debemos proporcionar a nuestros infantes para que tengan un desarrollo adecuado no sólo físico, sino también psicológico, afectivo y social;  y conocer más de cerca aquellas habilidades o destrezas que debemos  potenciar en  nuestros hijos e hijas para prepararlos para la vida. Antes de que emprendan el vuelo, cómo deben fortalecer sus alas.

Hablamos en primer lugar de cuidar nuestros afectos, estableciendo  vínculos estrechos con nuestros hijos e hijas, donde predomine nuestra presencia, escucha  y cariño expresado, elementos contrarios a las prisas, falta de tiempo y estrés que se viven en muchos hogares.

Como personas educadoras que somos, debemos estar disponibles para ejercer la función más importante: amarlos incondicionalmente y así poder facilitar el desarrollo de la persona que han venido a “ser”.

También destacamos que con nuestra propia vida mostramos nuestros valores (que actúan de guía o timón de nuestros comportamientos y actitudes) y proporcionamos una plataforma de entrenamiento (donde nos equivocamos una y mil veces, pero transitamos por un espacio protegido).
Nos centramos en 3 aspectos a potenciar: autoconocimiento, establecimiento de relaciones armoniosas y gestión de emociones.

Así invitamos a padres y madres a:
  • Mimar la autoestima y fomentar el autocuidado personal de nuestros hijos e hijas, permitiendo así un mayor conocimiento de sus virtudes/debilidades; perseguimos así que caminen con  seguridad y confianza, perseverando en sus objetivos.
  • Aprender el arte de la convivencia. Ello va a implicar la vivencia en primera persona del respeto, la colaboración, el compartir, el diálogo, la asunción de responsabilidades, negociar, la empatía, la asertividad… necesarias para tener relaciones armoniosas y saber vivir en sociedad.
  • Tener presente nuestro mundo emocional y el de nuestros chicos y chicas. Vivir de forma más auténtica, con sabiduría, honestidad y sensibilidad sólo es posible cuando sabemos conectar con nuestras emociones, y  extraemos aquello que nos aportan.
Acompañemos a nuestros hijos e hijas al descubrimiento de su persona… Recordemos que saber convivir y relacionarnos adecuadamente hace que se sume y multiplique nuestro potencial…y sepamos que según sea el color de nuestro mundo emocional percibimos un  mundo gris o con otras tonalidades y eso, sí podremos aprenderlo… y ante todo conectemos con sus personitas, estemos presentes en sus vidas y dejemos que caminen con su tropiezos y aprendizajes en esta apasionante  aventura que es Vivir.

Tanto las familias como profesorado expresaron en sus valoraciones su satisfacción y la necesidad de profundizar mas en la temática.

Charla impartida por Elena Alvarez Albarca, psicóloga y especialista en logopedia del Servicio Psicopedagógico Municipal.

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